lunes, 17 de octubre de 2011

A veces a una le gustaría que las hojas, los papeles, en lugar de ser blancos, fueran negros.
Hay veces que una lo que quiere es que las palabras sean blancas, y den luz a un fondo oscuro, para que al salir iluminen, transformen, liberen.
Pero la vida no es cuestión de palabras, la vida es mucho más que eso, y las hojas, suelen ser blancas y las letras negras o azules.
Hay veces que una necesita hacer una de vista de pájaro, para respirar y comprender, que es otoño, y que está bien dejar las hojas caer.